Marruecos

Marruecos, en el extremo norte de África, frente a Europa, tiene además de una rica historia, una cultura muy particular, fruto de la relación de su pueblo Berebere y los pueblos africanos, entre ellos los árabes, con los cuales mantienen más de trece siglos de intensas relaciones.

Aislada por el Sahara de todo África y de Europa por el Mar Mediterráneo, mantuvo durante siglos su identidad, sufriendo las invasiones de naciones que en busca de sus graneros cruzaban el más grande mar de arena del planeta, invadiendo y conquistando como lo hicieron en lo que hoy es parte de España, y en su momento fue el Al Andaluz.

Nación islámica, fue una de las fuentes más importantes de cultura para Europa, trasmitiendo gran parte del saber a través del Califato de Córdoba. Su legado llegó hasta el Perú, basta ver el artesonado y pinturas en la Iglesia de Andahuaylillas en Cusco (S XVII).

Marruecos tiene dos regiones bien marcadas divididas por una cordillera, el Atlas, cuyo pico más alto sobrepasa los 4,000 metros. Tiene una región costera situada frente al Mar Mediterráneo y al Oceano Atlántico, con bastante influencia europea debido a las invasiones sufridas durante el siglo XX por parte de los franceses y españoles que colonizaron parte de ella; en esta región destacan ciudades como Casablanca, Marrakech, Tánger. La otra región está situada entre los montes del Atlas y el desierto, donde se mantiene en esencia el espíritu Berebere. Puesto que el fin de esta serie de artículos es presentar a los pequeños atractivos, que sumados constituirían un tour extraordinario, y que bien vistos solo uno de ellos podría valer todo el viaje, nos detendremos en la provincia de Ouarzazate.

Generalmente los viajes organizados incluyen solo la parte europea; nosotros viajaremos a Ait Benhadou, para algunos una ruina más en el desierto, para otros un escenario cinematográfico o un pueblo fantasma, lo cual es casi una realidad pues ha sido abandonada por sus habitantes quienes están levantando una población frente a ella; pero para quienes vean las fotos que acompaño, no necesitaré palabras para decirles lo que vale esta experiencia.

Ait Benhadou es un Ksour, Kashba, Fortaleza de adobe del siglo XVII que perteneció a la familia Glaoui. Paso obligado de las caravanas transaharianas, es hoy patrimonio de la humanidad (Unesco).

Construida en la parte baja del valle, era el centro de acopio de un agadir (centro de cultivo) situado en las alturas de las montañas que la rodean, y parapeto contra las invasiones africanas que lograban atravesar el Sahara en busca de granos, riquezas y tierras.

Está enclavada en una zona por demás pintoresca, preferida por los directores de cine; en ella se ha filmado la mítica Lawrence de Arabia, y últimamente Babel.

Lo invitamos a recorrer sus empinadas callejuelas, pasear en dromedario, o sentarse a mirarla con deleite. No se pierda el estreno de su película, Marruecos lo espera

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